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sábado, 6 de junio de 2015

otro blog de historia que aporta...


Para abordar brevemente la realidad del Uruguay durante los años 30 (Terrismo), haz click en este enlace: http://creartehistoria.blogspot.com/2009/11/la-crisis-del-29-y-el-gople-de-terra.html

URUGUAY EN EL MARCO DE LA CRISIS DEL 29...




URUGUAY HACIA 1930:


Herencia batllista, realidad de la reforma constitucional, repercusiones de la crisis mundial

Además del proteccionismo, dos formas claras de intervencionismo estatal fueron la nacionalización y estatización de empresas y servicios. Si bien el primero es un concepto más amplio que engloba al segundo ya que implica una fuerte apuesta por al "capital nacional", ambos términos pueden desarrollarse bajo dos perspectivas, y tienen como denominador común el enfrentamiento con el capital extranjero.La estatización formó parte de un proceso de Nacionalización más amplio. Implicaba la ampliación del capital del Estado en el plano de las empresas que brindaban los servicios esenciales. A la vez significaba el fortalecimiento del Estado mismo que iniciaba un proceso de modernización política y de consolidación de legitimidad y poder. En sí mismo significaba la ampliación de roles secundarios del Estado, cuya base ideológica correspondía al precepto de que tales servicios no podían dejarse a la libre disposición del ámbito privado por tratarse de servicios fundamentales para el desarrollo de la sociedad. El Estado era el organismo representativo de toda la sociedad y debía intervenir en dónde el capital privado fuera indeciso o temiera perder dinero, ya que el Estado no tenía fines de lucro, porque el “Estado no desea ganancias”, sino que su interés es el servicio público, porque su papel es el de protección. El Estado debía sustituir a las empresas extranjeras que se llevaban la ganancia y debilitaban al país.La política social del Batllismo debe entenderse en los marcos de búsqueda de una base social de poder. Para el historiador uruguayo Carlos Zubillaga esta búsqueda se relaciona con el papel del Estado, el Partido y el Líder en la conformación de un proceso de carácter populista. Más allá de esta postura, es claro sí el rol amortiguador que el Estado quiere imponer en la resolución de las contradicciones reales (lucha de clases) a través de la anticipación ("Estado Providente" -según Zubillaga) al conflicto social. Esta anticipación se manifiesta en la proyección y concresión de un marco jurídico que otorga de hecho y de derecho beneficios a las clases populares. Por otra parte, el Estado Batllista también busca conformar a una clase media en ascenso, también a través de una intensa obra legislativa, y a su vez, de la creación de una burocracia clientelística al servicio del Estado y del Partido. Puede que en estos marcos, la política batllista se haya centrado más en el medio urbano que el rural.


REFORMA CONSTITUCIONAL DE 1917: La necesaria reforma de una constitución de 1830 ya “vetusta”...era UNÁNIME...

Al comienzo el proyecto de reforma de la constitución fue originado por el sector batllista, quien pretendía impulsar un poder ejecutivo colegiado integrado por 9 miembros. El motivo principal era evitar un ejecutivo unipersonal que recayera en una dictadura personalista y anulara todas las reformas económicas y sociales realizadas. El proyecto culminó siendo un pacto entre sectores políticos pues tuvo que contemplar intereses de “colegialistas” y “anticolegialistas”.El proyecto batllista no fue bien visto. Las innovaciones causaban rechazo, y no aparecían algunas ideas esperadas por los blancos como por ej. el voto secreto y la participación proporcional. Para ellos, el proyecto era un mecanismo para perpetuar al partido colorado en el poder. Para muchos colorados, en cambio, el proyecto dejaba la puerta abierta a los blancos para llegar al Poder Ejecutivo.
Batlle confiaba en que los blancos aceptarían lo que de positivo tenía su idea, en especial la eliminación del poder desmedido en una persona. También contaba con poder neutralizar la oposición colorada.


En el plebiscito de noviembre de 1917 se aprobó la reforma de la constitución, que establece un Poder Ejecutivo Colegiado, integrado por el presidente y un consejo de 9 miembros (consejo nacional de administración). Es un EJECUTIVO BICÉFALO, un régimen mixto; aquí estaba contemplada la idea batllista de evitar el ejecutivo unipersonal y la coparticipación en el poder mediante la integración del gobierno por el 2º partido más votado en elecciones nacionales. El nuevo Poder Ejecutivo era, en parte, unipersonal y, en parte colegiado. Era compartido por el presidente - encargado de las Fuerzas Armadas y la Policía- y el Consejo Nacional de Administración -encargado de los fines "secundarios" del Estado –economía, salud pública, educación. Éste consejo reflejaba una representación de los electores: 6 miembros de la mayoría y 3 de la minoría más votada. Aquellos que no estuvieron a favor de este nuevo poder ejecutivo lo llamaron "monstruo de dos cabezas".


Las fuerzas opositoras al reformismo batllista : La clase conservadora asustada (sobretodo el sector latifundista) manifestaba una dura crítica y fue oposición política al oficialismo, es decir, los blancos, los colorados antibatllistas y los católicos, elementos todos excluidos del poder político.Cuestionaban al reformismo batllista y a muchas de sus ideas de avanzada, DE “INQUIETISMO”, se oponían a la postura estatista del , batllismo progresista. Incluso consideraban a las ideas y acciones del batllismo como socialistas.Cuenta el colorado Amorín Batlle...cuando Batlle y Ordóñez empieza a hacer un camino de transformaciones fenomenales hace 100 años, algunos sectores del mismo partido se enfrentan a esa casi que revolución democrática. Son grupos más conservadores a los que se les llama “riveristas”, y en el Partido Colorado siempre hubo un sector batllista que normalmente fue mayoritario, y un sector más conservador. Otros sectores antirreformistas que manifestaban su crítica al ”avancismo” social estaban nucleados en la Federación Rural( fundada en 1917), una gremial patronal conservadora y también la A.R.U (asociación rural creada en 1871), identificadas con el medio rural, hacendados-empresarios que pretendían frenar el proceso reformista.

Los sectores reformistas: Batllismo colorado, nacionalistas independientes.
Los sectores conservadores tradicionales: colorados antibatllistas, nacionalistas conservadores (blancos tradicionales), grupos de presión económicos (Asociación Rural del Uruguay, Federación Rural).


EL IMPACTO DE LA CRISIS CAPITALISTA EN EL PAÍS:La crisis de la década del `30 motivó a hacer un balance de las últimas décadas, analizar los resultados del “modelo batllista” y, cuestionarlo o profundizarlo, según la visión y el sector al que se pertenecía.La visión conservadora- Los sectores conservadores se expresaban a través de los gremios de hacendados, la Asociación y la Federación Rural, los colorados riveristas (sector de Manini Ríos opuesto al batllismo) y el herrerismo. Si bien reconocían las causas externas de la crisis, hacían hincapié en los factores internos, responsabilizando a la política reformista del batllismo del deterioro económico. Como lo venían haciendo desde hacía varios años rechazaban la legislación laboral, el estatismo y el proteccionismo que el estado quería brindarle a las industrias. Reclamaban un “alto” en las reformas, menos gastos estatales, detener las obras públicas e incluso reducir los salarios.La Federación Rural lideró los reclamos del sector conservador. En mayo de 1931 emitió una extensa declaración pública dirigido a los “hombres del gobierno”, donde expresaba entre otras cosas: “... debe hacerse un alto en toda iniciativa que pueda contribuir a recargar el valor de la mano de obra y el standard de vida..., economizar, no realizar ningún gasto superfluo. Debe irse sincera y enérgicamente a la supresión de obras públicas y aún a un reajuste en los sueldos”. Y al final de la declaración amenazaba: “Los productores rurales tendrán en cuenta, sin duda, quienes son entre sus representantes en el gobierno y el Parlamento, los que han sabido inspirar su gestión en los sanos principios...”.En su visión de la crisis los estancieros no sólo arremetieron contra las reformas del batllismo, sino que también atacaron al “enemigo externo” que en ese momento identificaban con los frigoríficos norteamericanos. La Federación Rural se pronunció en contra de una nueva ley proteccionista aprobada en el Congreso de EEUU y solicitó al gobierno que se diera un tratamiento preferencial al comercio con Inglaterra, tradicional “amigo” del sector ganadero.La posición conservadora se mantuvo unida y eran conscientes que esa unidad les daba más fuerza a sus reclamos y a sus hechos. En un congreso regional reconocían que “la desunión en cambio llevará al comercio, a la industria y al país a una ruina inevitable, y posiblemente al caos soviético”.

La visión reformista.- Se expresaba fundamentalmente a través del batllismo que en ese momento tenía la mayoría del C.N.A por su alianza con los blancos independientes. Al comenzar la crisis intentó quitarle dramatismo a la situación y dar una visión optimista de la recuperación. Insistía en el origen puramente externo de la crisis y que para salir de ella no había que detener las reformas sino profundizarlas.En las filas del partido nacional hubo divisiones, surgieron sectores que se escinden del sector mayoritario conservador y tradicional liderado por Herrera (herrerismo).
En 1929 la muerte de Batlle termina por desarticularla ya difícil unión entre las fracciones...

miércoles, 27 de mayo de 2015

LA CRISIS DEL CAPITALISMO LIBERAL EN AMÉRICA LATINA



La crisis de 1929 en América Latina: impacto y salidas...


América Latina fue una de las regiones más afectadas por la crisis económica internacional de 1929. El deterioro de la balanza comercial, producto de la caída de la demanda europea y norteamericana sobre las materias primas de exportación, generó un colapso casi total en varias economías de la región. Se trataba de débiles economías monoexportadoras que en pocos meses vieron cerrados sus mercados que sustentaban sus principales ingresos nacionales. El PIB se contrajo notoriamente y una galopante inflación, sumada al desempleo masivo, agudizó los problemas sociales existentes. 

La crisis económica no tardó en generar fuertes protestas sociales de los grupos medios y populares que vieron acrecentada su vulnerabilidad. La cuestión social y urbana se hizo cada vez más profunda, dando paso a un clima de inestabilidad política que cuestionó la hegemonía de las oligarquías nacionales. El proyecto oligárquico, que se había construido después de las guerras de independencia, a lo largo del siglo XIX y sustentado por el modelo primario exportador, entraba en una profunda crisis que terminaría en su colapso. 

Tanto los sectores medios como populares identificaban a la oligarquía terrateniente, comercial y minera como la principal responsable de la crisis. Los sectores medios sustentaron una crítica profunda al modelo primario exportador y oligárquico, generando las bases de un potente movimiento nacionalista, en el que los militares jugaron un rol central. En este clima, los militares accedieron al poder por la vía de los golpes de Estado o bien por medio de elecciones democráticas, asumiendo un discurso de cohesión social. En el plano económico, planteaban transformaciones económicas profundas, que permitieron a las economías nacionales fortalecerse y protegerse frente a los embates cíclicos del capitalismo. 


“Sería una exageración afirmar que los efectos económicos de la Depresión causaron esos resultados políticos, pero pusieron en duda la viabilidad del modelo de crecimiento basado en la exportación-importación, ayudaron a desacreditar a las elites políticas gobernantes e hicieron que las masas estuvieran más preparadas para aceptar los regímenes militares.”(T.Skidmore, “Historia contemporánea de A. Latina”) 


De esta forma, militares solos o en alianza con sectores medios y sus representaciones políticas, articularon un proyecto para salir de la crisis. Ese es el contexto donde surge el "populismo" latinoamericano: un proyecto reformista que, en términos políticos, pretende funcionar como Estado Benefactor, tuvo especial acogida en los sectores urbanos y buscaba la "paz social" a través de la conciliación de los intereses de distintas clases sociales. 

SE SIENTAN LAS BASES DE UNA ECONOMIA SOCIAL DE MERCADO, UN ESTADO DE BIENESTAR, BASADO EN CIERTOS PRINCIPIOS: REFORMISMO, REGULACIÓN ESTATAL DE LA ECONOMIA, PROGRESISMO... 

La década “poscrisis” llevó al Estado a encarnar el papel de la nación, los gobiernos latinoamericanos asumieron un signo nacionalista, de amplia proyección popular, expresaron la necesidad de desarrollo, despegue de la industria nacional. 

“La crisis del capitalismo en 1929 impactó en A.L al redefinir las relaciones de los países con el mercado mundial. Por un lado el deterioro de los términos de intercambio y la caída de los precios de los productos primarios y alimentos afectaría su papel de países proveedores de materias primas. Por otro lado el derrumbe del mercado financiero mundial cerró el acceso al crédito y los préstamos. Así los países latinoamericanos debieron reacomodarse ante el cierre de los mercados mundiales. La disminución del poder de compra de las economías latinoamericanas al descender precio y volumen de sus exportaciones impulsa el desarrollo del sector industrial para satisfacer las necesidades de sus mercados internos, hasta entonces abastecidos a través de la importación." (ob. cit.)

Se inauguró en todos los países (ya fueran liberales o autoritarios) una política de dirigismo estatal que adoptó diferentes modalidades según la realidad de cada nación.”


Algunos datos que explican el impacto de la recesión en América Latina: 


* Entre 1928 y 1932 el valor de los precios de las exportaciones latinoamericanas se redujo un 50%, no se encontraba salida a esos productos. 

*Aumentó la tasa de interés de las deudas latinoamericanas cobradas por EE.UU. (se limita la capacidad de pago). 

*Ascenso de la desocupación y el paro: se intensifica el reclamo de sectores populares por mejores condiciones.* Se ve impedido el Estado de adquirir nuevas inversiones de capital extranjero. 

*Elevado aumento de precios de las manufacturas extranjeras (disminuyen los volúmenes de producción industrial).